A mí me encantan los mix-in de pádel. Así comencé a jugar más asiduamente, iba los sábados por la mañana al club La Colina, y como yo, todo el mundo empezó con la misma actitud.

Muy cortados, más bien calladitos y con la ilusión de un día llevarme el premio, que aunque solo fuese una hora y media de pista, implicaba mucho más; el orgullo de ganar a los otros 11 rivales.

Los números del 1 al 4 siempre se los llevaban los mismos, y aún hoy se los siguen llevando, y yo un 11 ó 12, o a veces, con suerte el 9, pero creo que nunca he llegado temprano. Y lo intento, que conste.

Los mix-in son un auténtico ritual. He probado varios, en Lew Hoad, en el Racquet Club de Villapadierna, La Colina, Reserva del Higuerón y Los Caballeros. Y alguno en Madrid que tienen otro aire, pero ya hablaremos de eso.

Es la mejor forma de quitarte problemas, no tienes que volverte loca buscando gente para jugar, no dependes de nadie y no te anulan el partido a no ser que esté lloviendo. Mínimo problema, máxima facilidad.

mixin padel femenino

Varía mucho el vestuario de la gente en función del tipo de mix-in que sea.

Al principio yo iba muy tímida, no tenía ni idea, y me daba cuenta de que no conseguía hacer muchos puntos y eso, muy a mi pesar, fastidiaba un poco al compañero, que como fuese un chico, dependiendo de la deportividad que tuviese, te ponía una cara u otra. Me empecé a fijar en mi nivel en un momento concreto; justo cuando miras el cuadro para ver con que número juegas y te das la vuelta y preguntas ¿quién es el 6? y entonces te mira el número 6.  Fijaos en su cara cuando diga:  ¡Soy yo, voy contigo!  ¡Ahí está!, ya sabés como juegas.

Pero con el tiempo, a mi también me fastidiaba que me tocase con el malo del grupo o incluso me ponía nerviosa cuando me tocaba con el mejor y sabía que me iban a dar por todos lados; y es que te dan, no hay piedad en los mix-in. ¡Pacieeeeencia! Santa palabra, sinónimo del padel.

Y si nos fijamos como se viste la gente para el mix in, varía mucho de uno a otro. Lo primero, depende de si es solo femenino o masculino o si es mixto, y depende también de si vas con pareja fija o vas cambiando. Los chicos dirán que se ponen siempre lo mismo, jueguen con quien jueguen, con la ropa que tienen o la que esté limpia en ese momento y punto. Pues no todos, no me lo creo, también se fijan en lo que se van a poner. Lo tengo requete comprobado.

– Si juegas un mix-in mixto sin pareja fija, vas cómodo, conjuntado pero tranquilo, sueles conocer con el tiempo a la gente y ellos conocen tu ropa, así que es perfecto, te puedes permitir repetir, tripitir y lo que haga falta, son los de siempre, ya saben como eres.

– Si juegas un mix-in femenino, te pones las faldas que se suben más, las camisetas que trasparentan, los conjuntos bonitos, las camisetas de algodón de publicidad de torneos, te remangas la falda y ni te preocupas de si se te ha enganchado con el pantalón, vas a jugar con las amigas, a gritar a las 10 de la mañana cuando te entre un puntazo y despertar a medio Higuerón, a pasarlo genial y dar lo más de ti, a desear que acabe el último partido y sentarte a charlar como locas, y a ver si en la rifa te toca algo, que eso nos encanta a todas, aunque sea una chorrada, somos merecedoras de ello.

– Si es un mix-in masculino…..¡cómo os machacais! Cómodos, conjuntados, super competitivos, super colegas, y ¡menudas barbaridades os decís en la pista! Cuando hay confianza se juega a tope, se bromea entre colegas y se habla el lenguaje PadelSex o Sex on the court.

– Y si juegas un mix-in mixto con pareja fija, pues la cosa cambia, y mucho. Volvemos a las buenas formas, depende de si es tu pareja o si es  un amigo o amiga, o un novio o novia, o un futuro impredecible. Cada uno que piense cómo se viste para esa ocasión, yo lo tengo claro.

En todos los casos, la asiduidad de los mix-in hace que veas lo que se lleva o no se lleva, son muchas personas jugando y cada una vestida de un modo. Te da la oportunidad de ver si alguna se compra algo nuevo, si alguien descubre una marca o una bolsa nueva, de fijarte en quien te gusta cómo va conjuntado, en las zapatillas que llevan todos, en comparar y poner en común ropa, marcas, lo que funciona y lo que no. Las mujeres comentamos todo esto, nos copiamos y nos ayudamos a encontrar lo que necesitamos, o no, da igual, lo importante es estar al día.

Y por supuesto, con el tiempo, cuando ya vas jugando mejor, también hablamos de palas de pádel.

Un día me dijo mi prima: Yo siempre me fijo en los modelitos de las rivales. Y yo le dije que  también pero que cuando iban a sacar, me fijaba en la pala, y si me machacaba en la pista, hasta intentaba memorizar las palas de las mejores rivales en los mix in.

Recuerdo la pala de muchas de mis amigas, nos cuesta encontrar lo que llamamos un palón y cuando alguna lo encuentra, me quedo con la copla, y si puedo la pido y la pruebo. Comprar ropa es mas fácil, pero la pala es la pala, palabras mayores.

Hay quien no ha cambiado de pala desde hace mucho y no se atreve porque Dunlop no hace ya la mítica Destroyer como antes. Si algo funciona, deberían repetir, que no es fácil para nadie encontrar nuestropalón. ¿Cuántas marcas de pala hay? ¡No podemos probar todas! Ufffff, ya veremos, ya lo veremos.

Y los hombres, os fijáis en las zapatillas y en la pala, ¡cuanto entendéis de palas! Eso sí, de ropa nunca os he oído hablar, tengo que fijarme más, pero raras veces os escucho hablar de ropa, aunque no significa que nos os fijéis.

Buena semana a todos, poneos guapos para el mix in, no se sabe quien os puede estar mirando, así que , no vale cualquier cosa.

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