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Transcurridos los primeros 40 minutos de la final femenina del Monte-Carlo Padel Master 2016, Patty y Eli se refugian en su banco. La arrolladora exhibición de sus rivales les ha sepultado bajo un 6-0 en el primer set. Allí buscan auxilio en su coach, Neki Berwig, no sólo táctico, sino, sobre todo, moral.

 

Sus oponentes, Ale Salazar y Marta Marrero, se muestran arrebatadoramente intratables y protagonizan una lección de juego que barre a sus contrarias de la moqueta del Chapiteau de Fontvieille.

 

Por eso, ahora Neki se afana en esa recarga emocional de sus pupilas, protagonistas de un torneo memorable. Amatriain y Llaguno acceden a su segunda final de la temporada. Lo hacen tras un recorrido espléndido en el que, tras superar a Isabel Domínguez y Vanesa Alonso (6-0 y 6-1) y Mari Carmen Villalba y Alba Galán (7-5 y 6-1), se imponen en semifinales a las números uno, Mapi y Majo Sánchez Alayeto, en un auténtico partidazo (2-6, 7-6 y 6-4).

 

En la final tienen como rivales a la pareja número dos que no falla. Alejandra Salazar y Marta Marrero alcanzan su quinta final del año y van en busca de su tercer título. Su recorrido es impecable, sin mácula alguna en el expediente de Mónaco (vencen a Nuria Rodríguez y Ana Fernández de Ossó por 6-2 y 6-4; a Cata Tenorio y Victoria Iglesias por 6-1 y 6-2; y a Lucía Sainz y Gemma Triay por 6-3 y 6-3).

 

La final femenina de Monte-Carlo se desnivela pronto

 

La solidez, la autoridad de Salazar y Marrero tiene continuación en la final femenina de este Master de padel de Monte-Carlo, el tercero de la temporada. Con más horas de moqueta y el ánimo por las nubes, Eli y Patty tratan de aprovechar la exagerada lentitud de una alfombra que ya ha ayudado a devorar a parejas como las gemelas o Paquito y Sanyo, más preparadas para el vértigo que para la pausa.

 

Ale y Marta, en cambio, tienen registros para todo. Capaces de encaramarse a la red cuando les conviene y de construir desde el fondo con paciencia y consistencia. El duelo nace desequilibrado cuando Alejandra y Marta se apropian del saque inaugural de Patty (1-0).

 

 

A partir de ahí, desatan un ciclón que apabulla a sus adversarias. Cae también el servicio de Eli (3-0).
Marrero, fenomenal en su esquina, anula la mazmorra que le plantean sus rivales. Firmeza desde el fondo, movilidad para acortar metros con determinación, potencia y talento para resolver. Ale, inteligente, incisiva siempre desde la derecha, encuentra pista con demasiada frecuencia. La bola cambia de velocidad; el juego, de sentido. La madurez que ha alcanzado esta jugadora la sitúa, hoy por hoy, en la referencia del circuito femenino.

 

Llaguno y Amatriain no consiguen domar el juego, discutir al menos la iniciativa. Les falta atrevimiento.

 

En 34 minutos, ya sufren tres roturas de saque en contra (5-0). El naufragio es peor de lo que anuncia el electrónico. La riojana y la cartagenera no han descifrado la manera de descomponer a sus oponentes. No hay rendija alguna para ellas.

 

El rosco certifica con precisión el aplastante ejercicio de las número dos en el primer acto (6-0).

 

Eli y Patty tampoco encuentran asidero en el segundo set

 

Interviene Neki desde el banco. Trata de resetear a sus jugadoras, enfocarlas en el primer paso de un nuevo camino y desterrar el último del viejo. Pero no resulta sencillo.

 

Ale y Marta estrenan el segundo set al resto. Lo hacen con un 0-40 que amenaza con despeñar a Patty y Eli definitivamente. Sobre el alambre, sin más opciones, la de Dunlop y, sobre todo, la Head se liberan de sus grilletes y se abalanzan sobre la red para jugarse su suerte en el cuerpo a cuerpo. Cinco puntos consecutivos ponen a salvo el saque de Patty (0-1) y les insinúan una senda que sus oponentes les niegan.

 

En el tercero, con más coraje que juego, Amatriain y Llaguno se anotan el segundo de todo el partido (1-2). Para ello, otra vez, tienen que ir contrarriente y levantar otra pelota de break.

 

Si al servicio sufren enormes dificultades, al resto apenas pesan. Marta y Ale, descomunales, no dan opción alguna. La robustez que la canaria ha añadido a su juego es el pilar que encumbra aún más el juego de Salazar.

 

 

Patty, extraviada, y Eli, impotente, sucumben definitivamente en el séptimo con una nueva rotura (5-2).

 

En la agonía, tratan Eli y Patty de aferrarse a algo que no han encontrado en todo el encuentro. Dos bolas de break se les presentan en el octavo cuando sus contrarias sirven para abrochar la final femenina del Monte-Carlo Padel Master 2016.

 

La primera se esfuma por un mal resto de Llaguno. La segunda la desbarata la valentía de Marta y Ale que se agarran a la cinta y definen con maestría.

 

Cumplida la hora y media de partido, Salazar y Marrero se coronan sobre la central del Chapiteau de Fontvieille como las primeras reinas del circuito en Monte-Carlo (es la primera vez que se disputa prueba femenina WPT en El Principado). El impecable triunfo de esta sublime pareja le da brillo al trofeo Cartier. Es su tercer título de la temporada, un peldaño más en su portentosa escalada hacia el número uno del ranking.

 

A Eli y Patty les queda el consuelo de haber llegado y la condena de no haber estado. La siguiente oportunidad: Sevilla.

 

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Foto: WPT.

 

Resumen Video Final Femenina Monte-Carlo Padel Master 2016

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