Opt In Image
Padelazo en tu email
Suscríbete al boletín

Noticias, reportajes, crónicas, entrevistas… No te pierdas nada. La mejor información de Padelazo en tu email.

El prometido sueño americano del Miami Padel Masters 2017 escondía también un cierto halo de pesadilla que ni la propaganda oficial de World Padel Tour ha conseguido ocultar.

 

La primera parada estadounidense del circuito profesional de padel, prueba calificada por World Padel Tour como de máxima categoría (un master), no ha ofrecido el nivel organizativo que se le presupone.

 

Propaganda vs realidad

 

Habituados a seleccionar localizaciones deslumbrantes, la organización decidió ubicar la pista central de este torneo sobre la misma arena de Lummus Park, un paradisíaco parque de playa que forma parte del área conocido como South Beach. Y tanto se afanó en promocionar esta prueba en el continente norteamericano desde sus ruidosos altavoces oficiales que se excedió sobremanera ignorando la realidad.

 

Así, en la web de World Padel Tour, hemos podido leer que Estados Unidos, “la tierra del béisbol, del hockey hielo, del fútbol americano y de la NBA se rinde al mejor pádel del mundo”.

 

 

También han pregonado este master de padel en Miami como “el fruto de muchos meses de trabajo y esfuerzo en pos de la expansión del pádel en el nuevo continente”.

 

“Evento histórico”, “un torneo sin precedentes que lleva por primera vez el mejor pádel del mundo a tierras americanas”, “el mejor padel del mundo hace historia”, “primer torneo oficial en tierras americanas” (¿los torneos en Argentina no son en tierra americana?). Expresiones todas utilizadas en los canales oficiales del circuito.

 

pista-miami-padel-masters-2017

 

Poco público, mucha arena y demasiado viento

 

El resultado de “tantos meses de trabajo”, sin embargo, se ha visto empañado por la falta de sentido común más allá del pomposo estruendo promocional.
Los evidentes huecos en las gradas la mayoría de los cinco días de competición en este Miami Padel Masters 2017, salvo en semis o en la final, no ha sido lo peor más allá de que cualquiera de los Challenger del pasado año convocó más público que este torneo.
 
Lo inexplicable han sido las circunstancias que han limitado el espectáculo y que han obligado a los jugadores a afanarse en pasar la bola por encima de la red en medio de un formidable vendaval, la humedad sobre los cristales y una moqueta algo irregular. Un flaco favor a la prometida promoción del padel.

 

Porque, en efecto, lo que no dice la propaganda de World Padel Tour es que South Beach es conocida como la capital del surf de la Costa Oeste. Y tampoco cuenta que, en tan significativo lugar, a alguien de la organización del circuito profesional de padel se le ocurrió la idea de instalar la pista central a la intemperie, sobre arena de playa y exponiendo el espectáculo al más que previsible viento que azota la zona con mucha asiduidad.

 

Nadie, por tanto, puede argumentar sorpresa ante la evidente y constante presencia de Eolo, residente habitual de estos lares.

 

 

La indignación de Bela y la censura de World Padel Tour

 

Cinco días han estado los jugadores sufriendo unas condiciones nada propicias para su deporte. Luchando contra un tremendo viento racheado y una moqueta irregular que han convertido en un ejercicio de extrema precisión el simple hecho de pasar la pelota al otro campo.

 

Dichas condiciones en cualquier prueba disputada en España hubieran sido inaceptables. Y todos los jugadores han sido víctimas de la inexplicable decisión de la organización pero sólo uno decidió tomar la palabra. El de siempre.

 

Tras terminar su encuentro de cuartos de final, el número uno del mundo, Fernando Belasteguin, ignoró la absurda pregunta de Nacho Palencia y utilizó el micrófono oficial para denunciar el atentado contra el padel cometido por la propia organización.

 

“A ver, si digo lo que pienso, yo creo que me va a caer una suspensión porque tengo una normativa que dice que me tengo que callar la boca pero esos amantes del padel, si ven partidos así, no nos siguen nunca más. Una persona que no vio nunca padel, jugar en estas condiciones, no va a ver padel nunca más”.

Puedes oír las declaraciones a partir de 8:19:38 (si WPT no las ha suprimido ya).

 

El argentino estaba siendo claro y contundente pero en una pausa durante su alocución, el periodista Nacho Palencia, de manera incomprensible, interrumpió el discurso de Bela y dio paso a Lima para evitar que el de Pehuajó continuara su exposición.

 

No tardó World Padel Tour en silenciar el amago de denuncia del de Pehuajó. No hay rastro de sus palabras en el video resumen que publica la organización en su canal de Youtube aunque sí permanece aún en el streaming.

 

 

Normativa WPT contra las críticas

 

Belasteguin es el único que ha elevado la voz en Miami a riesgo de exponerse a una sanción. No es la primera vez que lo hace. Ya se manifestó públicamente contra la reducción del streaming en la pasada temporada.

 

World Padel Tour trata de blindarse ante este tipo de críticas a través de su normativa. En concreto, en su Reglamento de Disciplina Deportiva califica de sanción grave “cualquier declaración pública que pueda ser considerada como ofensiva, perjudicial o irrespetuosa hacia el circuito WPT” (apartado (l), punto 1 del artículo 23).

 

VER REGLAMENTO DISCIPLINA WPT 2017

La posible sanción para este tipo de infracciones va desde la amonestación pública, a la multa económica (de 200 a 3000€) e incluso la inhabilitación para competir entre 1 y 4 torneos de World Padel Tour.

 

Si te ha gustado la noticia, ¡anímate y compártela!
¡Compártelo!
Pin It