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Cuando La Rural se agita, el padel se estremece. La fiesta en la grada sobrepasa el espectáculo en la central durante la final del Buenos Aires Padel Master 2017. Con el número uno en juego, el encuentro trasciende cábalas y aritmética. Es una pugna de sentimientos, un enfrentamiento con los nervios a flor de piel. Una confrontación con una enorme carga simbólica que supera incluso a los más experimentados.

 

Un argentino se despliega a cada lado de la red. De Pehuajó, uno; de San Luis, el otro. Ambos de sangre albiceleste. Los dos con la aspiración de coronarse en casa, ante su público, frente a su gente. A un palmo de la gloria, la oportunidad incrementa su peso; la ambición comprime el espíritu. Ambos lo padecen.

 

Buenos Aires Padel Master 2017: Camino de la final

 

Parejas 1 y 2 otra vez frente a frente, un trepidante pulso por el trono que encuentra continuidad en la prueba bonaerense, la única en territorio sudamericano.

 

Fernando Belasteguin y Pablo Lima, superado el bache de la lesión del argentino, llegan como un tiro a la recta final con triunfos en Granada y en Zaragoza. Aquí, en Argentina, se despliegan sin fisuras, sin resquicios para sus contrarios, y alcanzan su duodécima final de la temporada (6-4 y 6-1 a Ale Ruiz y Seba Nerone; 6-3 y 6-0 a Cristian Germán Gutiérrez y Matías Nicoletti; 6-4 y 6-1 a Fede Quiles y Marcello Jardim; y 6-1 y 6-2 a Miguel Lamperti y Juani Mieres).

 

 

También recurren a la contundencia Paquito Navarro y Sanyo Gutiérrez para opositar al título. Con fecha de caducidad a su contrato, el dúo hispano-argentino se conjura para mantener la batalla hasta el último día. Su talento está a prueba de desencuentros. (6-3 y 6-4 a Ignacio G. Gadea y Germán Tamame; 6-1 y 6-3 a Maxi Grabiel y Ramiro Moyano; 6-2 y 6-1 a Javi Ruiz y Uri Botello; y 6-1 y 6-1 a Maxi Sánchez y Matías Díaz).

 

 

Final Buenos Aires Padel Master 2017

 

Una espectacular liturgia envuelve a esta final del Buenos Aires Padel Master 2017. Ondea la bandera blanca y celeste, solemne, para presidir un recinto abarrotado. Coronados de gloria vivamos, ¡o juremos con gloria morir! El canto unísono de casi 4000 voces concluye el Oíd Mortales, el himno argentino que encierra esa promesa eterna con validez plena para esta batalla.

 

 

El humo patrio rodea la central en La Rural mientras el público canta y se agita, una auténtica fiesta que da vuelo a un partido con mucha enjundia.

 

El espectáculo eleva las pasiones y éstas atenazan el juego. El escenario, la ocasión, penaliza, sobre todo, al puntano Sanyo Gutiérrez y al español Paquito Navarro. Dos espectros que vagan ante la incomensurable puesta en escena de sus oponentes. Ni siquiera los dos errores de inicio, un 0-30 con saque del brasileño, les importunan. Bela, sólido; Lima, impenetrable, mandan desde la cinta. Sobre todo, el brasileño de Asics. Su encuentro es sublime, un tratado de padel en suelo argentino, una lección memorable de fiabilidad, agresividad y determinación.

 

 

Se vislumbra pronto el desequilibrio. Un break en blanco en el segundo al servicio de Gutiérrez anuncia el vendaval. Dos voleas de Sanyo consecutivas, directas al cristal de fondo, terminan por condenar su propio saque (0-2). Errores que descubren un tornado emocional en el interior del jugador de San Luis.

 

Bela y Lima consolidan la rotura, también en blanco, y despegan en el set. El vapuleo a sus oponentes es formidable y adquiere una dimensión mayor con el tercer juego consecutivo en blanco, un nuevo break (0-4).

 

 

Ni siquiera la rotura que logran en el quinto sirve de asidero al español y a su compañero (1-4). Paquito y Sanyo sucumben con estrépito en el primer acto tras ser incapaces de anotar ni un solo punto en 4 de los 7 juegos disputados (1-6).

 

El segundo parcial arranca con el mismo desequilibrio. Una rotura del saque de Paquito en el segundo pone a Belasteguin y a Lima en pista hacia el triunfo. Su consolidación les sitúa en una posición de privilegio (1-3).

 

El graderío se revuelve. Quiere más competencia, demanda más batalla.

 

A Bela, que nunca es local y hoy casi, le pesa el escenario pero encuentra en Lima un sostén impagable para soportar el anhelo de ganar en casa. Sanyoávido de sueños que espanten demonios, cuenta con Paquito. El sevillano, libre de cargas emocionales, se desata de su rincón y asume protagonismo. El de Bullpadel acapara espacio, conquista metros e impone su sello en torno a la cinta. A su lado, Sanyo despierta. Juntos, la pareja que ha llevado al límite esta temporada a los números uno; el dúo que, en su empeño, ha quedado hecho jirones; vuelve a dar guerra.

 

Un error de volea de Belasteguin tras una salida de pared de Gutiérrez ilumina un break y anuncia un nuevo encuentro (3-3).

 

 

Ruge Paquito. Como si fuera de Belgrano o Avellaneda, de San Nicolás o de Pompeya, el andaluz se apodera de la escena y enciende a una grada que le adopta. Navarro recurre a la hinchada. Se aferra a su fervor. Se encomienda a su pasión. Una doble apuesta que desafía a su rival en su territorio, que usurpa su espacio; y, al mismo tiempo, alumbra a su compañero, le busca hueco en el escenario, le eleva frente a los suyos.

 

Responde Belasteguin, con más coraje que juego, y un titánico Lima. Un contrabreak les devuelve la ventaja (3-4). De camino al banco, el de Pehuajó replica a Paquito ante la hinchada. El argentino, en su patria, no admite concesiones. La pugna por el favor de la grada está en todo lo alto.

 

Sanyo se conecta. Mece el juego desde el fondo mientras Paquito barre la red. Una nueva rotura vuelve a nivelar el electrónico (4-4) para deleite del público. Ahora sí, por fin, la afición recibe su final.

 

 

Definitivamente, el puntano de Head descubre su magia. Es el noveno. Una salida de pared milimétrica, una dejada hipnótica, una volea cruzada que sale por la puerta. Un juego en blanco que enloquece a la afición (5-4).

 

Pero los números uno no aflojan. En el undécimo, se anotan un break que enfría el ambiente (5-6). Lo hacen en blanco. Y gozan de la opción de abrochar el duelo con el saque de Bela. Tienen hasta tres match points, tres bolas para coronarse en La Rural, tres pelotas para conseguir lo que nadie este año: tres títulos WPT consecutivos. Un paso de gigante en la pugna por el trono.

 

Sin embargo, sus rivales rehusan despedirse. Paquito, inmenso, está en todas. Desbarata una a una y muestra a Sanyo el camino de la esperanza. El de Head se suma y tumban el saque de su oponente para abrir el tie break (6-6).

 

Y ahí, sobre el alambre, vence la jerarquía, se impone el peso de la constancia, resisten los mimbres de un proyecto sólido, trabajado. Los detalles, decisivos en esa instancia, se decantan del lado de quienes quieren seguir escribiendo la historia y acaban por dar la espalda a quienes han decidido poner fin a la suya. Bela y Lima vencen (6-1 y 7-6). Se abrazan. Saltan. Festejan. Se entregan a una grada que ha dado más de lo que ha recibido.

 

 

Es su séptimo título World Padel Tour de 2017. Para Belasteguin, que busca a su familia en el graderío, el de mayor significado emocional. Para Lima, el que le encumbra por el resto de los demás jugadores.

 

Olé, olé, olé, Ole. Olé, olé, olá. Olé, olé, olé. Cada día te quiero más. Soy Argentino. Es un sentimiento. No puedo parar…

 

Bajo la batuta de Bela, canta La Rural que no necesita de cálculos para reconocer a los números uno del circuito.

 

 

Video Resumen Final Buenos Aires Padel Master 2017

 

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