El espejo de Kuwait da la razón a Galán

Avatar de Nacho Padelazo

·

5 min de lectura

Arturo Coello y Agustín Tapia terminarán 2026 como números uno del ranking FIP por cuarta temporada consecutiva.

Este pasado sábado certificaron tal logro en la final de Kuwait, el Major que nadie ha querido ganar excepto los que no entienden de excusas. Tapia y Coello, conscientes de la oportunidad por la baja de Galán y Chingotto, se han empleado con una voracidad irrefrenable. No han perdido ni un solo set, apenas han concedido 17 juegos en un total de cinco partidos y han despachado la final con una paliza tremenda en apenas 56 minutos a los felices Juan Tello y Maxi Arce (6-1 y 6-1) que, en plena lucha por entrar en el Master, se han encontrado con itinerario impensable en uno de los cuatro grandes del curso, comodín que han sabido aprovechar.

Es su decimotercer título de la temporada y el sexto consecutivo. Desde el Major de Italia han ganado 11 de las 13 pruebas de Premier Padel que han disputado y suman 77 victorias en 84 partidos. En indoor y en exterior, en pista rápida y en lenta, con dolencias o con cansancio: siempre compiten.

«El Major de Kuwait lo ha dejado claro: sin la comparecencia de Chingotto y Galán, la nada»

Con ello se asientan en el Olimpo del pádel. Son la tercera pareja que mantiene el número uno al menos cuatro años seguidos, junto a Lasaigues-Gatikker (5) y Juan Martín y Bela (13), y la primera que rompe, desde la separación de estos, el techo de tres temporadas que alcanzaron Bela-Lima y Lebrón-Galán. Tapia, con 66 títulos, iguala a Pablo Lima como tercer jugador más laureado, por detrás de Juan Martín Díaz (116) y Fernando Belasteguin (162). «Poco a poco estamos empezando a hacer historia», dijo tras la final. Una tímida reivindicación para una pareja que no parece tener techo.

En Kuwait han vuelto a exhibir su autoridad. Sin embargo, este Major en Oriente Medio también ha mostrado algo más. Sin la comparecencia de Chingotto y Galán, la nada.

Ninguna de las seis cabezas de serie restantes logró entrar siquiera en semifinales. Uno tras otro, los aspirantes que debían relevar a la pareja 2 en la persecución de los líderes, se fueron cayendo.

«Con Leo podemos optar a ser número uno en 2027», dijo Juan Lebrón durante el Major de Kuwait. La pista no tardó en desmentirle: en octavos de final, el andaluz y su compañero hicieron las maletas ante la pareja 12, Tino Libaak y Gonza Alfonso (4-6, 7-5 y 6-1), en una remontada de los argentinos que aprovechó el desplome de Lebrón tras una bola dudosa.

Franco Stupaczuk y Jon Sanz, cuartos cabezas de serie, que venían de hacer dos finales y unas semifinales, sufrieron una paliza en cuartos (6-1 y 6-2) ante Edu Alonso y Aimar Goñi. Paquito Navarro y Martín Di Nenno, la pareja 5, tampoco superaron esa ronda: cayeron ante Libaak y Alfonso (7-6 y 6-1).

La pareja 6, Coki Nieto y Mike Yanguas, se despidió en octavos contra la 10, Bergamini y Bautista (1-6, 6-4 y 6-2). Los telefónicos Fran Guerrero y Javi Leal, la 7, también se quedaron en octavos (6-4 y 6-4 ante Goñi y Alonso), y Momo González y Lucas Campagnolo, la 8, se despeñaron en dieciseisavos contra Marc Sintes y Coco Zamora (6-4, 3-6 y 7-5).

Ninguna de las seis parejas cabezas de serie fue capaz de ocupar el hueco que dejaban Galán y Chingotto, y terminó de extender la alfombra a los favoritos.

«En redes, esa barra de bar en la que no necesitas chupitos para hacer de cuñado, a Galán y Chingotto (en especial a este último) se les minusvalora el mérito de competir cara a cara ante los números uno y se ensalza el fracaso de no derrotarles»

Nada más certificar el número uno, Coello no se acordó de la pareja 3, ni de la 4 ni de la 5. Se acordó de Galán y Chingotto, sus verdaderos rivales. «Hubo momentos en que Galán y Chingotto elevaron considerablemente su nivel y nosotros no pudimos hacer lo mismo», reconoció.

Son 2.840 puntos los que separan a Galán y Chingotto de la pareja uno tras no haber comparecido en Kuwait. La distancia, sin embargo, no ha sido tanta. Ha habido momentos en la temporada en que la pareja 2 ha estado por encima de la uno en juego y resultados. Ninguna otra puede decir lo mismo.

Tras los dos primeros títulos del año de los líderes, Chingotto y Galán encadenaron cinco seguidos: Gijón, Miami, Giza, Asunción y Buenos Aires. Con algo más de fortuna y acierto en torneos como Valencia, París o Málaga, la pugna por el trono sería, a estas alturas, trepidante. Y eso, ante una dupla de dimensiones históricas como la de Tapia y Coello, no es cuestión menor.

En redes, esa barra de bar en la que no necesitas chupitos para hacer de cuñado, a Galán y Chingotto (en especial a este último) se les minusvalora el mérito de competir cara a cara ante los números uno y se ensalza el fracaso de no derrotarles.

«Si nosotros fracasamos por no ganar a Arturo y Agus, no me imagino la de caña que tenéis que darle al resto, ahí eso no me llega tanto en redes», protestó Galán en Milán hace unas semanas ante el análisis injusto que sufre la única pareja que ha logrado mirar a la cara a Tapia y Coello en las dos últimas temporadas.

El Major de Kuwait le ha dado la razón. Sin el paraguas de Galán y Chingotto, el verdadero fracaso ha quedado a la vista.

Sigue leyendo