A sus 19 años, cumplidos en el mes de mayo, Matías Marina sigue quemando etapas con gran celeridad. Empezó la temporada 2012 con el catalán Juan Gisbert (hijo del extenista español, Juan Gisbert) de compañero, pero en Gijón compartirá pista con nueva pareja, el argentino Gonzalo Godo Díaz. “Godo es un grandísimo jugador. Pareja número 8. Es uno de los jugadores que más cabeza y más mano tiene.”–asegura Matty–”Es un buen paso adelante jugar con él y lo afronto con muchas ganas”.

Fue Godo quien, tras su separación de Jordi Muñoz, la iniciativa y eligió a este joven jugador como acompañante para la aventura Pro Tour. “Él se fijó en mí, me preguntó si quería jugar, lo hablé con mi compañero actual y encantado de jugar con él”, explica con naturalidad Marina que acude a tierras gijonesas con la ilusión de ir acoplándose poco a poco con Godo, con quien no se ha fijado un objetivo concreto para esta temporada. “Todavía no nos pusimos objetivo. Ir sin presión, jugar sueltos, tranquilos, divertirnos, encontrarnos bien en la pista, y a ver qué tal se nos da”.

Su debut se produce en Gijón porque ambos quisieron dar un margen de tiempo a sus respectivas parejas. “Nos dimos dos pruebas de plazo porque yo quería terminar con Jani (Gisbert) de buena manera, darle tiempo para que buscara su mejor posición, que tuviera tiempo para buscar un buen compañero”. Por eso, en los Internacionales de Pádel de Marbella y Fuengirola, Godo jugó con Marcello Jardim de compañero, quien, según declaró a PadelSpain.net, fue la única opción que tenía tras la unión de su entonces pareja Maxi Sánchez con Jordi. “Más que una decisión, se trató de la única opción que teníamos”, aseguró el brasileño a la citada web.

Matías Marina ejecuta una bandeja en la final de 1ª masculina del Torneo Pre Internacional Reserva del Higuerón.

Dedicado al pádel desde los 3 años

La carrera de Matías Marina en el pádel es de vértigo desde que comenzara pala en mano a los tres años de edad. Aunque no fue su único deporte de la infancia. “Me gusta mucho el fútbol, me encanta”, afirma el jugador que llegó a militar incluso en las categorías inferiores del Atlético de Madrid jugando de mediocentro o mediapunta. Sin embargo, a los 14 años de edad, tuvo que decidir entre golpear el esférico con los pies o con una pala. “Llegó un momento en el que tuve que decidir. El fútbol me gusta mucho, me encanta, se me daba bastante bien”, insiste Matías que, aunque todavía piensa que “podría haber continuado, creo que tomé una buena decisión”.

Esa decisión le llevó a ganarlo prácticamente todo en menores, incluido el Campeonato del Mundo por parejas con Alejandro Ruiz, y ahora a la élite del pádel. Ocupa el puesto 28 del ranking PPT y se codea con los más grandes en los cuadros de cada prueba. Para ello, se entrena duro con intensas sesiones semanales. “Físicamente entreno de lunes a viernes con Roberto Burdet”, en un grupo en el que están algunos de los top del circuito como Bebe Auguste, Matías Díaz, Cristian Gutiérrez, Maxi Sánchez, Maxi Grabiel.”Es un grupo muy bueno, me encuentro bien con todos, muy cómodo”, asevera este joven que entrena pádel dos o tres veces a la semana con Horacio Álvarez Clementi compartiendo pista con Bebe Auguste y Matías Díaz.

Matías Marina durante un remate en Reserva del Higuerón.

Con ese ritmo de trabajo, los viajes a cada prueba del circuito y los compromisos promocionales se le hace imposible seguir con los estudios. “La verdad es que ahora lo tengo apartado. Lo dejé en 2º de Bachillerato, aunque quizá en algún tiempo lo retome”.

No lamenta nada de lo vivido el jugador en todo este tiempo, su dedicación al pádel, su esfuerzo y sacrificio. “He hecho lo que me ha gustado, jugar al pádel. He jugado al fútbol, me he divertido cuando me tenía que divertir, he salido. La verdad es que no he dejado de hacer nada que me gustara hacer”.
Ahora tiene cada vez más cerca su objetivo, llegar a lo más alto. Un trayecto que ahora recorrerá junto a Godo, pero en el que tiene plaza segura Alejandro Ruiz Granados, su socio de Menores, con el que ganó el último Campeonato de España sub-23 al imponerse en la final a Paquito Navarro y Álvaro Cepero. “Sí, puede ser que juguemos. Ahora está bien que cada uno vaya progresando y buscando la experiencia por su lado, pero yo creo que sí, porque es un gran jugador, y va a llegar muy alto”.
Gijón será la siguiente prueba de fuego para este grandísimo jugador que avanza por el circuito a toda velocidad.

 

 

 

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