Premier Padel inicia ya el nuevo curso. Es ¡la quinta temporada! del circuito catarí sostenido por el fondo Qatar Sports Invesments (QSI) y amparada por la Federación Internacional de Pádel (FIP), con el presidente del organismo, Luigi Carraro, como vértice omnipotente del binomio que gobierna el pádel profesional.
El P1 de Riad (Arabia Saudí) vuelve a servir de pistoletazo de salida a la temporada y lo hace con la expectativa de dejar atrás el lastre en forma de deficiencias todavía persistentes que la narrativa oficial trata de enterrar cada ejercicio con su grandilocuente discurso.
Algunas de ellas provocaron, hace justo un año, las protestas de los jugadores que desembocaron en un conflicto que tuvo de todo: filtraciones, declaraciones y ruedas de prensa; plante/boicot/renuncia de los deportistas a disputar algunas pruebas; petición de sanciones para los jugadores y amenazas de denuncias por incumplimiento contractual…
Tras el estallido, la inflamación fue remitiendo durante la temporada a la espera de un diálogo entre las partes. No se produjo. Premier y la FIP, sin embargo, optaron por otra vía, tomaron nota, apuntaron nombres y se vacunaron ante posibles nuevos brotes. De ahí salieron los Steering Committees, dos órganos consultivos creados por la patronal con una presencia minoritaria de jugadores y la puerta cerrada para la Asociación PPA, representante, hasta el momento, del colectivo masculino.
Hoy, en el albor de la quinta temporada, la realidad es clara: el circuito ha aplastado la disidencia y ha desterrado a la PPA al exilio de la irrelevancia.
La Asociación de Jugadores Profesionales de Pádel, otrora instrumento indispensable para el golpe de mano en el pádel profesional, se encuentra a la deriva.
La PPA lanza un SOS
No hay más que leer la magnífica entrevista que firma Àngels Fàbregues en el diario Sport a José Antonio García Diestro, todavía secretario de la PPA, para entender el momento que atraviesa el ente colectivo y el daño que le ha provocado el aislamiento de la patronal.
El extremeño, uno de los rostros visibles de las protestas de los jugadores el pasado año, confirma que no hay relación alguna con el circuito, desvela que la representación de jugadores en el nuevo comité de la competición masculina se elegió a espaldas de la PPA y que los cambios anunciados por Premier Padel y la FIP (star point, modificación de la regla del saque, cuadros reducidos en los P2,…) se han realizado sin tener en cuenta la opinión de los jugadores.
Pero García Diestro también apunta hacia dentro. Denuncia la dejadez de los jugadores de mayor peso, reclama la implicación de todos para dar un nuevo rumbo al colectivo y deja en el aire la posible continuidad de la PPA: “…ya estuvimos diez años sin asociación con WPT”.
En apenas cinco años, la Asociación de Jugadores Profesionales ha pasado de ser un instrumento sostenido económicamente por la PPA al ostracismo.
De aliada a repudiada: la deriva de la PPA
La actual situación de la PPA es fruto de una deriva que se torció con los primeros encontronazos con el circuito. La desaparición de la PPA sería la consecuencia última de los movimientos realizados por la FIP y Premier Padel para configurar un nuevo escenario más propicio; al mismo tiempo, constituiría un fracaso mayúsculo de los propios jugadores.
Aliada indispensable de la FIP y Premier en su pulso contra World Padel Tour a finales de 2021 y durante todo 2022, el espíritu reivindicativo de la asociación contra el anterior circuito; sus pronunciamientos públicos; sus desplantes a las propuestas de Setpoint, la empresa del Grupo Damm que gestionaba WPT, eran elogiados y ensalzados por el organismo federativo y Premier como ejemplo de valentía y compromiso de los jugadores… hasta que las reclamaciones giraron de lado.
En 2022, la Junta Directiva fundacional de la PPA, presidida por Alejandro Galán, estaba formada por nombres de jugadores como los de Pablo Lima, Fernando Belasteguin, Miguel Semmler, José Carlos Gaspar, Paquito Navarro y Maxi Sánchez.
El relevo de aquel equipo directivo, una vez que Premier Padel adquirió World Padel Tour (¡misión cumplida!), dio paso a una nueva etapa en la asociación más permeable a las protestas y quejas de jugadores que ponían de manifiesto las insólitas deficiencias existentes en el llamado “Circuito de la Excelencia”.
Pese a la aportación económica de Premier que permitía sostener su estructura, la PPA comenzó a pronunciarse: apertura a jugadores de otros circuitos, deseo de calendario único, quejas por cuestiones organizativas, logísticas y de competición… pero, por encima de todo, aspiración de participar en la toma de decisiones del circuito, uno de los grandes reclamos de la FIP y de QSI en el origen de Premier. También empezaron a aparecer los cuestionamientos hacia el rol de la Federación Internacional de Pádel y su onmipresente presidente.
Con Álex Ruiz de presidente, Martín Di Nenno, Federico Chingotto y José Antonio García Diestro, la PPA terminó de tomar voz propia. Era ya 2024. Aquello no gustó en Premier Padel ni en la FIP que trató de enderezar el rumbo del colectivo situando en la diana al nuevo CEO (Carlos Alonso, portavoz/escudo colocado por los jugadores para evitar el desgaste) y negándole cualquier validez como interlocutor. Creían que extirpando ese cuerpo extraño, volverían a recuperar el control.
No fue así. Los desencuentros se sucedieron. Los encontronazos se multiplicaron. La distancia se amplió. Todo estalló el pasado año con ese movimiento de protesta de los jugadores que provocó el episodio más conflictivo, hasta la fecha, en las relaciones entre el circuito y los jugadores.
La no participación masiva en algunas pruebas P2, el cruce de declaraciones/flitraciones lo incendió todo. Y, desde luego, aquella comparecencia pública de los jugadores la que terminó de abrirle los ojos a Premier.
Premier lo tuvo claro. Los jugadores, como grupo, poseen una fortaleza arrebatadora. Lo saben bien la FIP y los cataríes que se valieron de ella para apoderarse del pádel profesional. Ahora también tienen claro que esa fuerza colectiva es ingobernable.
El circuito rompió cualquier lazo con la PPA y respondió con la creación de un comité en el que los jugadores tienen una exigua representación. Desde entonces, la asociación, proscrita, pena en el limbo, ignorada por la patronal, desatendida por los jugadores. El abismo está a un paso.
El nuevo Comité con un jugador
Consciente de que la asociación era incontrolable, pese a la generosa financiación aportada (un millón de euros en las primeras temporadas), Premier Padel optó por limitar el tablero de juego y creó los Steering Committees, dos órganos consultivos en los que los que jugadores y jugadoras están acorralados. De una composición de 20 integrantes, el colectivo de deportistas apenas cuenta con 4. FIP y Premier tienen seis, y el resto, además de un entrenador, son clientes o aliados del circuito.
Es la respuesta de la patronal a las reivindicaciones de los jugadores de participar en la toma de decisiones.
El pasado mes de diciembre, durante el Premier Padel Finals de Barcelona, hubo reunión, la segunda desde su creación, y asomaron, al fin, los rostros. El colectivo de jugadores estuvo representado por un solo jugador… ¡Maxi Sánchez!
¿Quién y cómo se eligió al de Villa Mercedes? Desde la PPA arrojan algo de luz: “Eso fue una votación que salió en septiembre, si no me equivoco, y yo y muchos jugadores no votamos. Sé que solamente hay un jugador, que es Maxi Sánchez. Tampoco te puedo decir qué es lo que ha pasado en esos comités, no sé de lo que se ha hablado, no tenemos ni idea. A nosotros no nos han dicho nada”, explica García Diestro en Sport.
¿Quiénes participaron en la votación? ¿Cómo se hizo? ¿Quiénes fueron los candidatos? ¿Qué grado de representatividad tiene Maxi Sánchez? ¿Por qué solo hay un representante de los jugadores y no los cuatro prometidos?
Entre tanta incertidumbre asoma una certeza: la PPA ha dejado de ser interlocutor para Premier Padel y la FIP.
Un detalle revelador. Hoy, en al apartado de Partners, la web de Premier Padel exhibe dos logos: FIP e IPPA (Asociación de Jugadoras). Ni rastro de la PPA. Esa ausencia es fiel reflejo de la consideración actual que el circuito tiene del ente colectivo.

La elección de Maxi Sánchez, más allá de cómo se produjera, encierra un componente simbólico. El puntano era uno de los componentes de la primera Junta Directiva de la PPA, aquella que se puso a negociar las condiciones de participación en Premier Padel con QSI y la FIP por su cuenta “para evitar la injerencia de terceros que pudieran condicionarla”.
Lo reconoció Alejandro Galán en una carta firmada por él mismo en la que reconoció la existencia de un acuerdo negociado por los directivos, sin el conocimiento de los jugadores.
Sí. En aquella directiva amiga estaba Maxi Sánchez.
Más cambios, más silencio
El 18 de diciembre del pasado año, Premier y la FIP anunciaron el calendario de 2026. Una semana antes del inicio de la temporada, Premier y FIP han anunciado cambios en el calendario. Es decir, apenas 48 días ha tardado el circuito en modificar lo difundido.
Entre lo nuevo, destaca un nuevo formato de los cuadros de torneos de los P2 a una semana de que empiece la temporada.
Por algo similar, los jugadores se revolvieron en 2025. Hoy callan, sin capacidad de maniobra. Ni siquiera se revuelven cuando escuchan a la patronal afirmar que este cambio en los cuadros “es el resultado de amplias consultas llevadas a cabo a lo largo de la temporada 2025 dentro de los Steering Committees del Tour – compuestos por 20 miembros que representan a los 11 grupos de interés del circuito”.
Esas “amplias consultas” realizadas “a lo largo de la temporada 2025 dentro de los Steering Committees” es una perla más de la narrativa oficial que imponen. Los comités se crearon en agosto y la segunda reunión de los mismos tuvo lugar en diciembre.
Tampoco han hablado, salvo alguna excepción, de la ridícula imposición de cuotas por el uso de un sistema informático, la Plataforma Padel One, necesaria para inscribirse en los torneos, consultar rankings, calendarios…
Ni del Star Point o las nuevas reglas del saque, anuncios estrella del circuito para esta temporada que se anuncian “después de un profundo debate en la segunda reunión de los Premier Padel Steering Committees, celebrada en Barcelona el 11 de diciembre de 2025”. Solo Maxi Sánchez estuvo presente por parte del colectivo masculino de deportistas.
Todavía no se ha escuchado a ni un solo jugador (o jugadora) respaldar esta “innovación”, a medio camino entre el Punto de oro y el sistema tradicional de tanteo.
“Está lo de la cuota, el ‘star point’, los cuadros… Todo tendrá su explicación, no te digo que no, pero no sabemos cuál es. Por eso creo que ahora es el momento de hablarlo”, apunta García Diestro en Sport sobre la ausencia de comunicación con la PPA y los jugadores.
Nueva temporada
Así comienza 2026, con la entidad que representa a una amplia mayoría de jugadores caída en desgracia a ojos de Premier y FIP que, mientras aplican el palo, simulan ofrecer zanahorias. “Tenemos que trabajar todos en el mismo barco. ¿Habrá diferencias? Siempre. Dentro de las mejores familias siempre habrá diferencias, pero si somos todos personas inteligentes, como somos, y si de verdad queremos el bien de este deporte, tenemos que tener la capacidad de transformar las diferencias en mejoras, no en conflictos”, cuenta el presidente de la FIP Luigi Carraro en una entrevista para la agencia EFE.
O dicho de otra forma, en palabras del propio Carraro: «Tenemos que trabajar todos en el mismo barco». Aunque la PPA esté hoy caminando por el tablón.
