Era su padre quien disputaba un partido en una de las pistas del Club de Tenis Málaga, mientras él se las ingeniaba fuera de la cancha para ocupar su tiempo libre. Fue entonces cuando sintió la curiosidad. Consiguió una pala prestada y se adentró en una de las pistas que permanecía vacía. Allí, con una pelota, en solitario, se puso a golpear contra el muro. Aún no había cumplido siete años, y ese fue su primer contacto con el pádel. Al menos, el primero que recuerda, una década después, esta promesa malagueña que afronta su segundo año de cadete en medio de una impresionante explosión de juego que le ha llevado al número uno del ranking andaluz .

Porque Carlos Pérez Cabeza se incorporó al pádel de competición hace apenas tres temporadas, en el segundo año de infantil. “Estaba entrenando, veía a mis compañeros y pensé que podía competir a nivel andaluz”, explica el jugador cuya primera pareja fue uno de sus compañeros, José Carlos Gaspar. “Empecé a jugar con él, empecé a progresar hasta que llegué a un buen nivel”.

Carlos Pérez Cabeza, entrenando en su club, El Candado, en Málaga.

Tanto que ya ha ganado competiciones federadas a nivel andaluz y, sobre todo, que afronta con aspiraciones reales el Campeonato de España de Pádel de Menores que se disputa estos días en Madrid. “Mínimo me he fijado el objetivo de llegar a semifinales”, apunta Carlos porque “me considero entre las cuatro parejas mejores de España”. Y eso que es la segunda competición (la primera fue la IV prueba del Circuito Andaluz de Menores en Marbella) en la que participará junto a su nuevo compañero, Mario del Castillo; tras separarse del gaditano Miguel Benítez. “No tuvimos buenos resultados y decidimos romper”, explica el malagueño que fue quien le propuso jugar a Mario. “Estamos jugando torneo a torneo, no somos pareja fija”.

Fútbol y pádel

Carlos Pérez Cabeza entrena el remate en el club El Candado.

Hasta ahora, Carlos Pérez ha compaginado el pádel con su otra pasión: el fútbol. “Juego en la UD La Mosca. Allí, la temporada pasada formó parte del equipo de Cadete Preferente, y este año debería haber dado el salto a Juvenil. “He decidido dejar el fútbol”–afirma–”quiero entrenar al pádel, más gimnasio y más físico”. No lo dice, sin embargo, convencido del todo. “Por ahora he decidido no jugar”, aunque “igual me arrepiento, porque me gusta mucho el fútbol y a lo mejor quiero volver cuando empiece la liga”.

Dos horas de pádel es lo he ha venido entrenando Carlos en su club, El Candado, de la mano de José Luis Gutiérrez, Guti, y Daniel Piqué. Con ellos ha desarrollado un estilo de juego agresivo, potente, poderoso, incluso intimidatorio. “Soy un jugador que defino muy bien la bola, aprieto mucho”, por eso, según dice, “no me la suelen echar a mí; en la red asusto mucho”. Su punto débil, quizá, la defensa desde el fondo. “Defiendo bien aunque soy un poco vago”, bromea esta perla del pádel sobre ese aspecto del juego, algo que corrobora uno de sus entrenadores. “Es un jugador agresivo, que volea muy bien, le pega muy fuerte”, resalta el propio Guti, aunque en su opinión, todavía “tiene que mejorar la bandeja y la flexión ya que al ser una persona tan alta, le cuesta”.

El técnico destaca “sus cualidades y las facultades físicas espectaculares” de Carlos Pérez, lo que le ha permitido tener una progresión notable. “Ha mejorado mucho en estos dos o tres últimos años; de hecho, ha pasado de ser un jugador del montón a ser uno de los mejores de su categoría a nivel andaluz y nacional”.

Carlos Pérez Cabeza, junto a su entrenador, José Luis Gutiérrez ‘Guti’.

Proyección

El futuro de Carlos en el pádel es prometedor. Lo atestigua su entrenador. “Cualidades tiene, golpes tiene, físico tiene”, dice Guti aunque avisa del camino a recorrer. “Depende de cada persona, de las horas que quiera echarle, de la voluntad, de la intensidad; hay que invertir horas, hacer viajes, sacrificar muchas cosas que hacen que pueda estar con los mejores”.
Al propio jugador le encantaría llegar a la élite del pádel, aunque no se vuelve loco por ello. “Si veo que estoy bien, que juego muy bien como para dar un salto a nivel profesional, sí: pero si veo que estoy al nivel del resto, prefiero dejarlo y hacer una carrera”, expresa Carlos ya que “en el pádel, no pagan lo suficiente como para dejar los estudios”. Por eso, opta por una carrera universitaria.

“Si hago la carrera en España, me gustaría hacer Económicas; pero si me voy a EEUU, haré algo relacionado con el deporte”, revela este malagueño que ha terminado 4º de ESO en el Colegio San Estanislao de Kotska.

Fan de Juan Martín

El cadete tiene predilección por dos jugadores de Málaga. “Ale Ruiz es una máquina, igual que Ernesto (Moreno)”, destaca Carlos que también ensalza al cordobés, Fernando Romero. “He jugado contra él muchos partidos y cada vez que lo hago me sorprende más”.

Del circuito profesional, su espejo está claro. “Es un mago, te saca bolas increíbles”, dice el malagueño de Juan Martín Díaz, al tiempo que reparte elogios para Sanyo Gutiérrez. “También me gusta mucho, sobre todo, su volea de revés”.

 

Nombre: Carlos Pérez Cabeza.

Nivel: 1ª masculina.

Edad: 16 años.

Condición: diestra.

Posición: revés.

Mejor golpe: remate.

Golpe a mejorar: revés de fondo.

Pala: Dunlop Revelation Elite.

Patrocinador: Dunlop.

Club: El Candado.

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