La ovación resuena en el Salón Consistorial. El estruendo abruma aún más a este joven de 16 años que sostiene ahora una placa de reconocimiento con las mismas manos que hace apenas cinco días levantaban el trofeo de subcampeón cadete del Mundial Open de Padel de Menores 2013 en Argentina.

Esta última gran proeza de la perla antequerana es la que le ha situado ahora en el centro de una escena que le incomoda casi tanto como agradece.

Le aplauden en pie el alcalde de su ciudad y varios miembros del gobierno local. Aplauden el dueño del Centro Deportivo La Quinta y sus monitores. Aplauden sus padres. Y su hermana. Y sus abuelos. También sus amigos. Incluso, los periodistas.

Jerónimo González Luque, Momo, recibe así el reconocimiento público de su gente, de su tierra, un hecho tan complicado como su hazaña en suelo argentino.

“Que me reciba el alcalde, en el ayuntamiento, sólo a mí, veo que es algo que sólo le sucede a unos pocos”, cuenta Momo. “Me siento orgulloso, para mí es algo grande”.

Lo explica la promesa malagueña, antes del acto, a Padelazo en una charla en la que repasa su sensacional actuación en el Mundial de Padel de Menores 2013. “Al haber sido tercero de España este año, pensé que entre las parejas argentinas y las españolas, como mucho, podría estar entre las cuatro mejores”. Por eso, sus aspiraciones iniciales se situaban lejos de la cima. “La verdad es que pensaba en hacer cuartos o semifinales como mucho”.

La frase activa una sensación de déjà vu que nos traslada directamente al mes de mayo de 2012. Entonces, Momo, junto al también malagueño José Carlos Gaspar, se coronó como el mejor cadete de España en su primer año en la categoría. También ahí sus expectativas iniciales no pasaban de los cuartos de final. También ahí, esta perla del padel malagueño impuso su juego a los pronósticos.

Momo Gonzalez subcampeon del mundo de padel sub 16 reconocimiento ayuntamiento antequera noviembre 2013

Momo González, junto al alcalde de Antequera, tras la recepción en el Ayuntamiento.

Y es que ese contraste entre lo esperado y lo conseguido confirma que, cuando Momo entra en una pista, los hechos no se prevén, sencillamente ocurren.

Se pudo ver en Argentina desde la misma fase de grupos de la competición mundial. La derrota ante los números uno de Brasil, en el segundo partido, no impidió al antequerano y a su compañero, el melillense Miguel González, clasificarse para el cuadro final.

Superado el trance inicial, su padel eléctrico, afilado, punzante, se desplegó en plenitud. El 6-1 y 6-3 ante los brasileños Furguestti y Shumacher confirmó la distancia que había entre lo que su prudencia dictaba antes de la prueba y lo que su juego lograba dentro de la cancha.

Así alcanzó su techo. La dupla argentina Pereyra – Salias debía ser, según sus previsiones, quien pusiera fin a su periplo en la competición en cuartos de final. Un doble 6-3 echó por tierra su pronóstico y le abrió las puertas de las semifinales. Allí esperaban los actuales campeones de España en cadete, Fernando Romero y Curro Soriano.

La doble revancha de Momo

De repente, a 9600 kilómetros de distancia, se repite el duelo. Dos de las mejores parejas españolas de su categoría, se vuelven a retar en una pista de padel. En juego, el derecho a luchar por el cetro mundial. El enfrentamiento reedita las semifinales de la categoría cadete del Campeonato de España de Padel de Menores 2013, un encuentro que se saldó con una ajustada victoria de Romero y Soriano (6-7, 6-4 y 6-4).

El ánimo de venganza deportiva está presente desde el principio. “Este partido lo gano sí o sí”, se dijo el antequerano. “Después de que en el Campeonato de España tuviera el partido encarrilado y al final me lo acabaran ganando, pensé que esta vez iba a pasar lo mismo”.

Y así fue. Dos break, uno en cada set, fueron suficiente para que Momo y Miguel cerraran la puerta a sus rivales. “Entramos a muerte desde el principio, rompimos pronto y ganamos los dos sets con un solo break”. A la receta del éxito le falta un ingrediente que enseguida aporta el joven jugador de Babolat. “Hicimos más o menos lo mismo que en Marbella, pero la pista (superficie dura) nos benefició a mi compañero y a mí, que nos va bien el ritmo rápido”.

El triunfo consolidó una doble revancha. Por un lado, ante Curro y Fernando, dos jugadores imponentes, de nivel estratosférico, que se están abriendo paso  con brillantez hacia la élite del padel.

Pero además, la victoria y el pase a la final supuso una vindicación de Momo y Miguel, una pareja espléndida que suma este año, no sólo ese tercer puesto en el Campeonato de España, sino además la victoria absoluta en la categoría cadete del Master de de Padel de Menores 2013.

Pese a ello, ni Momo ni Miguel estuvieron entre los convocados por la Federación Española de Padel. “Al principio (cuando salió la convocatoria), estaba un poco enfadado aunque al día siguiente me dije: vamos a ir al Mundial y vamos a demostrar que se han equivocado”, confiesa el de Antequera.

Su pase a la final, ante los números uno de España en su categoría (que sí estuvieron entre los convocados para la selección masculina por la ente federativo), fue también un ajuste de cuentas del canterano malagueño.

Los nervios de Momo ante la gloria

En el último duelo, el que dirimió el título mundial sub-16, Momo y Miguel no pudieron imponer su juego. El ambiente del público fue claramente favorable a la pareja argentina, Fede Chingotto y Agustín Gutiérrez. “Entré nerviosísimo, me temblaba la mano” reconoce el jugador. “Veía a la gente, la expectación que había, la mayoría del público era argentino, los tambores, la tensión,…” recuerda Momo un escenario complicado al que no pudo sobreponerse. “Me decía yo mismo: no puedo fallar; y al final, esa tensión me vino mal”. Con un doble 6-1, la dupla local se coronó como la mejor del mundo sub-16.

El segundo peldaño del escalafón mundial, no obstante, lo ocupa desde entonces este chaval de Antequera. “Es el mayor logro que he conseguido en mi vida”, insiste Momo con una sonrisa que no le abandona ni en las derrotas.

Momo González, en el Mundial de Menores de Argentina.

Momo González, en el Mundial de Menores de Argentina.

Le reconoce su ciudad una hazaña que ya quiere convertir en motivación de cara al futuro. “A partir de ahora, entrenaré con más ganas”, asegura el de Babolat, que ya piensa en entrenar duro “para dentro de dos años hacer mejor resultado”.

De momento, mantiene su rutina, la que le lleva en permanente ascenso. “De lunes a jueves entreno en La Quinta, físico con José Aranda y pista con Manolo Pérez“. Lo compagina con entrenamientos en el club Matagrande, también en Antequera, con Guillermo Demianiuk. “Con Guille me va muy bien y el trabajo físico en La Quinta lo estoy notando mucho”.

Mientras tanto, este subcampeonato del mundo le eleva aún más en un circuito que ya de por sí le reconoce un lugar de privilegio. “Creo que ahora me tendrán un poco más de respeto los rivales”, explica con una sonrisa Momo, que sigue soñando con medirse en el circuito profesional. “Sé que es muy difícil, tendré que esforzarme mucho viendo el nivel que hay y el de los que viene detrás de mí”, argumenta el joven malagueño que tiene claro que “como no me lo curre va a irme mal”.

En cualquier caso, no se olvida de los estudios. “Ya me han dicho mis padres que tengo que recuperar el tiempo perdido de colegio”, confiesa Jerónimo que espera cursar una carrera universitaria relacionada con el deporte. “No creo que tenga problemas para compaginar el padel con los estudios”. La clave que aplica el antequerano es aprovechar cada instante al máximo. “Cada momento que tengo en mi casa para estudiar, lo aprovecho: y cada momento en la pista, también”.

Para eso tiene también a sus padres que lo sufren con los éxitos de su hijo como si estuvieran dentro de la pista. “Pasan muchos nervios, sobre todo mi padre, a veces ni siquiera puede ver los partidos”. Momo es de los que trata de aislarse en los encuentros, aunque no del todo. “No me gusta que me hablen durante los partidos, pero siempre intento buscar a mis padres con la mirada para saber si me están viendo”, revela el jugador de 16 años que afronta da el próximo año el salto a la categoría Junior para afrontar sus dos últimos años en el Circuito de Padel de Menores.

De momento, la sonrisa de Momo reluce ya en la cima del padel mundial.

¡NO TE PIERDAS LO ÚLTIMO!
Suscríbete a Padelazo

Recibirás un único boletín a la semana con análisis, crónicas, reportajes… Una forma diferente de contar el pádel.

Invalid email address