Si World Padel Tour busca cerrar su década al frente del pádel profesional a lo grande con este Boss Barcelona Master Final, ya tiene un partido digno de tal epílogo.
Alejandro Galán y Juan Lebrón lograron superar la emboscada de cuartos de final ante unos superlativos Jon Sanz y Coki Nieto. Y lo han hecho, primero, a base de talento; después, a base de coraje y, finalmente, por fe. Es la chapa de quienes han sido números uno.
Porque la actuación de Sanz y Nieto durante el enfrentamiento fue encomiable. La dupla no cedió a la frustración tras ser dominados por Galán y Lebrón en el primer set. El madrileño y el navarro fueron a remolque desde el principio merced a un break inaugural de sus rivales. Y, aunque lograron devolverlo de inmediato (1-1), terminaron cediendo de nuevo su saque en el quinto (3-2), lo que estableció una ventaja decisiva para la suerte del primer acto (6-3).
Hasta entonces, Galán y Lebrón se manejaron con absoluta determinación. Su asfixiante despliegue, por momentos, recordó a su desempeño cuando gobernaban el pádel profesional.
Sin embargo, Nieto y Sanz no se derrumbaron. Todo lo contrario. Aunque sus rivales dispusieron de varias ocasiones para quebrar el marcador, fueron Jon y Coki los que tuvieron más tino.
Danzaban sobre el alambre como dos funambulistas, esquivaban diversas amenazas al saque y aprovechaban las que se procuraban con un Sanz estelar que encendió a la grada. Atrevido, siempre en movimiento, con filo cuando debía, Jon se elevó sobre el incomensurable trabajo de su compañero, siempre en movimiento, atrás y adelante, arriba y abajo, toda una garantía.
Así escaparon del peligro y así abrieron brecha hasta anotarse el segundo set (2-6) y abrirle la puerta al tercero.
El desenlace fue trepidante. Con Nieto y Sanz, erre que erre, agitando el juego, corriendo siempre a todas, negando espacios y encontrando, en cambio, opciones para elevarse.
De esta forma, en el quinto juego esquivaron el break en una bola de oro (3-2) y, de inmediato, lograron ellos una rotura que pareció situarles en ruta hacia la victoria.
De hecho, llegaron a estar con 5-3 para rubricar un merecido triunfo. Lo negaron Galán y un Lebrón que asumió la responsabilidad en los momentos críticos. Los ex números uno exhibieron condición y con un parcial de 4-0, le dieron la vuelta al marcador y se abrieron camino hacia las semifinales (6-3, 2-6 y 7-5).
