Vaya esto por delante. La elección de compañero o compañera en el pádel es libre. También en el pádel profesional. Las razones que sostienen las alianzas son diversas y, a menudo, están relacionadas entre sí: pura aritmética (más puntos en el ranking, más retorno económico), estilo de juego, caracteres o personalidades, experiencia,…
Cada cual elige lo que (cree que) más le conviene entre lo que hay disponible en cada momento.
Esto es aplicable al episodio que hemos presenciado esta pasada semana en el FIP Platinum de Albania.
El jugador emiratí, nacido en España, Íñigo Jofre, 29º del ranking FIP, compareció en este torneo, el de mayor categoría del circuito FIP Tour de la Federación Internacional de Pádel, con Lok Hei Jamie Yau, un desconocido jugador de Hong Kong de 23 años que ocupa el puesto 954 de la clasificación y cuya experiencia deportiva se resumen a cinco pruebas FIP este mismo año. En todas ellas se había asegurado un puesto en el cuadro principal gracias a su unión con jugadores españoles de mayor ranking: Fran Ramírez (FIP Bronze de Hong Kong II); José Román Martínez (pareja 8 en el FIP Bronze Kuala Lumpur); Miguel González (pareja 12 en el FIP Silver Kuala Lumpur); Miguel Morales (pareja 6 en el FIP Bronze Singapore II); Miguel González (pareja 4 en el FIP Bronze Phangan).

Los resultados del jugador asiático no dejan lugar a dudas. De paliza en paliza, ni siquiera logró firmar un set (6-0 y 6-3; 6-2 y 6-2; 6-1 y 6-2; 6-1 y 6-0; y 6-0 y 6-2).
Pero Jamie no se arredró y en Albania decidió subir la apuesta: un Platinum junto a un top-30. La puntuación de Jofre (2089 puntos) se sumó a la de su compañero (17 puntos) y les permitió debutar directamente en primera ronda del cuadro principal. No pasaron de ahí. Perdieron contra una pareja local, invitada mediante Wild Card, Alensio Serjani (0 puntos) y Martín Muedini (ni siquiera figura en el ranking). ambos debutantes en un torneo FIP (6-4 y 6-4).
A diferencia de los precedentes, en esta ocasión, el partido, retransmitido en directo, se hizo viral por el desempeño del hongkonés, totalmente superado en un escenario impropio de su categoría, y la impotencia de su experimentado compañero ante la ofensiva dirigida de sus rivales.
El esperpento deportivo en pista terminó amplificando su eco en redes y, de ahí, saltó a los medios de comunicación.
«Escándalo en el pádel: un jugador amateur ‘se cuela’ en el FIP Platinum de Albania”, tituló Marca el pasado miércoles, un día después del partido. La información estaba firmada por el periodista Rodrigo Vázquez.
Ayer, Íñigo Jofre, decidió salir al paso del revuelo y lo hizo con declaraciones en un acto celebrado en Tenerife que recogió Marca. “Iñigo Jofre y la polémica de Albania: «No he hecho nada malo; entiendo las críticas, pero no las faltas de respeto».
En la información, el jugador nacido en Santander aunque de origen canario reclama respeto y educación, rechaza los insultos e intenta esbozar algo parecido a una explicación. «Estamos tranquilos y no hemos hecho nada malo. ¿Es llamativo? Sí, pero creo que le estoy dando una oportunidad a un jugador para que se motive y quiera ser profesional. Tiene 23 años, es de Hong Kong y le va a ayudar para seguir motivado y mejorar”. El periodista que firma la pieza, Alberto Bote (narrador de Premier Padel y responsable editorial y de narrativa del circuito), incluye esta frase tras las declaraciones: “una situación que se ha viralizado, quizá, sin conocer la versión completa”.
Después de las 534 palabras combinadas en la pieza, la versión parece seguir incompleta pese a contar con el testimonio de uno de los protagonistas. Porque, en la información, no hay una sola referencia al motivo que sostiene este dislate. ¿Por qué el jugador 29 del ranking mundial juega un torneo de la máxima categoría del circuito FIP con un chico al que le cuesta pasar la bola al otro lado de la red? La pregunta se queda sin respuesta en Marca aunque no es difícil aventurarla.
La sombra de una posible retribución económica es evidente. Nada nuevo en el pádel, por otro lado. Desde hace años, la fórmula de un pago/gratificación directa o un beneficio económico indirecto (patrocinio) (e incluso con el añadido de un desigual reparto de premios) es una realidad que se produce entre jóvenes promesas y jugadores o jugadoras experimentadas. La práctica, un acuerdo entre las dos partes, no es antirreglamentaria en absoluto. Nombres, ilustres algunos de ellos, hay muchos.
¿Es el caso de Lok Hei Jamie Yau con Jofre? ¿Y con sus anteriores cinco compañeros, todos españoles de mayor ranking? Es un explicación verosímil. En tal caso, no sería nada ilegal. ¿Reprobable? Depende de cada cual. Desde luego, la imagen de Jofre y de su compañero salió escaldada por un espectáculo insólito en un torneo, antesala del primer Major de la temporada, en el que, por ejemplo, participa la pareja 2 del mundo. Pero si hay acuerdo entre las partes, es una decisión legítima. Ellos exponen su propio prestigio. Jofre afirma: “Estoy tranquilo”. Entonces, ¿por qué no hay una mención clara sobre el motivo de su elección?

Jofre está en su derecho, si fuera el caso, de no hablar de ello. Ahora bien, resulta grotesco tratar de explicar el sainete presenciado en el FIP Platinum con un simple “creo que le estoy dando una oportunidad a un jugador para que se motive y quiera ser profesional”. Hay miles de jugadores jóvenes (con más nivel que Jamie) esperando esa oportunidad. Algunos, incluso, en la propia tierra de origen del canario. ¿Qué le llevó a elegir a este chico de Hong Kong con menos de un año de experiencia en el pádel por encima de cualquier otro? Esta es la respuesta que falta y sobre la que gira lo sucedido.
De nuevo. El jugador puede elegir a quién le parezca para acompañarle en pista. Y, llegado el caso, cobrar una remuneración si así lo estipulan las partes. Hasta ahora, no hay prohibición alguna al respecto. Tampoco está obligado a contarlo, si no es su voluntad. Faltaría más. Lo que sí sobran son explicaciones absurdas que rozan el ridículo. No es novedad.
En 2024, Jofre se nacionalizó por Emiratos Árabes Unidos (bandera que exhibe en todas las competiciones). Lo hizo junto a varios jugadores españoles. Lograron disputar un Mundial de aquel año y firmaron una inédita quinta clasificación para una selección que sin esos fichajes hubiera tenido problemas para estar siquiera en la cita mundialista. Además, EAU se proclamó campeón de la Asia Padel Cup con la participación de algunas de estas incorporaciones.
La capacidad económica de Emiratos es indiscutible y estos fichajes, desde luego, no parecen responder a un repentino arrebato de nacionalismo árabe por parte de Jofre y compañía. El jugador, sin embargo, lo explicó en Marca de esta forma: “Más allá de la polémica, esto va a ayudar a que mejore el nivel del deporte. Creo que es bueno para el pádel. En España hay muy buenos jugadores y en Argentina también, pero solo pueden ir ocho. Hace una competición más bonita para el espectador”.
Después, en la revista Hola, completó el desbarre al comparar su caso con el de su ídolo, Juan Martín Díaz, argentino de Mar del Plata, nacionalizado español: “Estuvieron nacionalizados por España en un caso parecido al mío, pero ahí no hubo tanta polémica”.
Comparar la vinculación de El Galleguito con España con la suya con Emiratos Árabes se asemeja a una de esas faltas de respeto que rechaza de las redes.
Esta semana se juega el Major de Italia en Roma, el primero de los cuatro grandes del circuito profesional Premier Padel, tras el aplazamiento en Catar por la guerra en Irán. A Jamie parece que se le acabó la oportunidad. Jofre juega con Jairo Bautista (número 24) y dan forma a la pareja 14. El de Hong Kong puede estar ya buscando a su nuevo compañero para otro FIP.
