Lo que pudo haber sido una enorme final de 1ª masculina quedó algo deslucida por el viento. Aún así, el público asistente disfrutó de las dos mejores parejas del cuadro masculino del Torneo del Higuerón. Por un lado, Jesús Marquet y Álvaro ‘Xiki’ Cepero, una dupla que se presentó en la final (tarde, por cierto) tras haber ganado horas antes la 1ª masculina del Torneo Viajes Mochila o Maleta disputado en el club El Cónsul ese mismo domingo 26 de febrero. Del otro lado de la red, una potentísima pareja, Sergio Contreras y Guille Demianiuk, que reaparecía tras la grave lesión sufrida en Logroño.

Así las cosas, dos incógnitas sobrevolaron la pista central del club Reserva del Higuerón: la incidencia del fuerte viento en el juego de los jugadores y el rendimiento de ‘Rayo’ Demianiuk. Y la verdad es que ambas se despejaron pronto, casi tanto como lo que tardaron Marquet y Cepero en romper el servicio de sus rivales. La víctima fue Sergio Contreras que comenzó el encuentro muy impreciso y facilitó el break al estrellar dos bolas contra el cristal y una en la red (0-1).

Todo lo contrario que Xiki Cepero, metidísimo en el partido, exhibiendo esa descomunal movilidad que le da el tener el punto de gravedad bajo. Grandísimo jugador con una extraordinaria capacidad para pasar a al ataque desde posiciones de defensa. Marquet, sin problemas, mantuvo el saque (0-2) y luego Demianiuk hizo lo propio. (1-2). Ahí, entonces, apretó la pareja en desventaja y logró un break para empatar el encuentro (2-2).

A esas alturas de partido, ya se había comprobado que no habría demasiadas salidas de pelota. El viento convertía en un juego de azar cualquier globo, y no menos, cualquier remate. Así que la cordura, en los cuatro jugadores, les impuso asegurar cada bola y dejar el riesgo para otro día.

Sergio Contreras, poco a poco, fue entrando en el encuentro y con su servicio sumó un parcial de 0 a 3 para consumar la remontada (2-3). El partido entró en una fase de tanteo con igualdad en el marcador que se deshizo en el noveno juego, cuando Marquet y Cepero volvieron a romper el saque otra vez a Contreras. Ya después al servicio, el propio Jesús Marquet certificó una primera manga (4-6) en la que él y su compañero se adaptaron mucho mejor al quinto jugador de la pista: el viento.

En el segundo set, Demianiuk y Contreras decidieron cambiar algo las cosas y apostaron por cargar el juego sobre Marquet, ya que Cepero estaba infranqueable en la red. También trató Guillermo de soltar algo el brazo en los remates aunque la empresa resultó imposible.

La igualdad gobernó el marcador en el inicio de este segundo parcial hasta el sexto juego. Ahí apretó la pareja en desventaja hasta forzar un 0-40 que aprovecharon a la primera. Break (4-2) y la oportunidad de distanciarse en el marcador por primera vez en todo el partido. Con el servicio de Contreras se pudo presenciar uno de los puntos más espectacular del partido que acabó con un intento fallido de dejada por parte de Cepero; la pelota se quedó en la red y el servicio aumentó la ventaja (5-2) y puso el empate a un set a tiro de piedra.

Marquet y Cepero, no obstante, no entregaron la llave sin resistencia. De hecho, rompieron el saque de Demianiuk cuando servía para el 6 a 3 y redujeron la distancia aun solo break. Sin embargo, llegados ahí, ni Sergio y Guille estaban dispuestos a dejar escapar la ocasión de empatar el encuentro. Y al servicio de Cepero, obtuvieron una nueva rotura para hacerse con el set.

Con empate a una manga, las espadas en todo lo alto, y el viento aullando en la pista, los cuatro jugadores reanudaron el partido con servicio de Demianiuk. Ese juego definió el último parcial. Con la pista inclinada hacia Marquet por decisión táctica de sus rivales, el jugador del club Cerrado del Águila, en un alarde de capacidad de defensiva, contribuyó de forma decisiva a romper el saque de su oponente (0-1). Lo que vino a partir de ahí fue un monólogo irreverente de Cepero y Marquet que acabó en un contundente rosco (0-6). Contreras y Demianiuk ya habían entregado la cuchara antes de que concluyera el partido y se sometieron al frenético ritmo de sus rivales.

Al final, 500 euros para los campeones, mientras que Guille Demianiuk se quedó con las buenas sensaciones que tuvo en su regreso a las pistas.

 

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