El resultado es la manera más sencilla de resumir un partido y, sin embargo, la peor forma de explicarlo. Sin detalles, sin matices, sólo números que apenas sirven para resaltar una victoria y una derrota.

 

El resto… las sensaciones, las emociones, las historias que se suceden en cada paso, tras cada esfuerzo, quedan sepultadas por el peso de las inútiles cifras. Es el irremediable iceberg del padel; del deporte; de la vida.

 

La narrativa de la final masculina del World Padel Tour Gran Canaria Open 2016, desde el punto de vista del tanteo, pierde su interés en apenas 50 minutos, conforme suma números el electrónico y se decanta el duelo inexorablemente. Sin embargo, sobre la moqueta suceden otros acontecimientos más notables que explican mejor el devenir de este encuentro y de toda la temporada.

 

La séptima prueba World Padel Tour del año (excluyendo los dos challenger y la exhibición de Roma) busca su resolución en un partido con tres precedentes anteriores. Sólo uno de ellos (la semifinal de Valencia) favorece a los aspirantes, Paquito Navarro y Sanyo Gutiérrez que, en territorio insular, firman una sobresaliente actuación par luchar por su segundo título del año (tras el abandono de Nerone por lesión, derrotan a Willy Lahoz y Aday Santana por 6-0 y 6-4; y a Maxi Sánchez y Matías Díaz por 6-3 y 7-5).

 

CRÓNICA DE LA VICTORIA DE PAQUITO Y SANYO EN VALENCIA

 

Sus rivales, los números uno, Fernando Belasteguin y Pablo Lima, buscan su sexto título WPT de 2016 tras cumplir los pronósticos en cada uno de sus tres duelos disputados hasta el partido final (6-1 y 6-4 contra Pedro Alonso-Martínez y Ernesto Moreno; 6-2, 6-7 y 6-3 contra Maxi Grabiel y Ramiro Moyano; y 6-1 y 7-5 contra Miguel Lamperti y Juani Mieres).

 

 

Ahora, la central instalada en el Gran Canaria Arena acoge este duelo que mide a las dos mejores parejas del ranking World Padel Tour 2016. Aunque, en verdad, es un reto que les enfrenta a ellas mismas. Cada dupla oculta su propio secreto, un desafío mayor incluso que el de sus contrarios.

 

Bela y Lima se miden a la incertidumbre que provoca las molestias que el brasileño arrastra en el pie. Una dolencia que a punto está de impedirles saltar a la pista en la final. Cómo afrontar este contratiempo. Cómo reconstruirse para ocultar su debilidad y seguir siendo competitivos es la gran prueba para los favoritos.

 

Paquito y Sanyo, en cambio, se enfrentan a su propia inseguridad. Han sido los únicos capaces de ganar a los intratables números uno. Les han puesto después contra las cuerdas pero también han sucumbido con estrépito en otra ocasión (en la final del Open de Las Rozas). ¿Qué rostro mostrarán hoy los aspirantes?

 

ASÍ FUE LA TREPIDANTE FINAL DE VALLADOLID

 

Los primeros intercambios anuncian un duelo apretado. En línea con lo disfrutado en tierras vallisoletanas. El marcador, en cambio, lo niega de inmediato. Una irregular puesta en escena de Navarro y Gutiérrez concede una temprana ventaja a sus rivales. Un error de Sanyo con la volea, un globo de Paquito que se marcha y un saque y volea del argentino de San Luis que se queda en la red conceden el primer break (0-1).

 

Hay reacción de la dupla hispano-argentina. Conscientes de la temeridad que supone conceder ventaja ante estos dos fenómenos, aprietan, desde el resto, el servicio de Lima y se procuran hasta dos opciones de devolver la rotura. Dos acciones del bravo jugador de Asics, una gran volea que muere al tocar la malla y un remate a globo corto de Paquito, abortan el peligro y sirven para consolidar la brecha (0-2).

 

Pablo-Lima-final-masculina-world-padel-tour-gran-canaria-open-2016

Foto: WPT.

 

La emboscada de Bela y Lima a sus contrarios es clara. La misma que mantienen desde el primer encuentro de esta temporada. Mucho tajo a Paquito y el mayor aislamiento posible a Sanyo. Belasteguin se despliega de manera imperial, un tornado que cubre hoy casi tres cuartas partes de su pista y oculta los problemas de movilidad de Lima. El brasileño, menos dinámico esta vez, se basta con su indescifrable liftado por arriba y una querencia a apostarse en torno a la cinta más pronunciada que de costumbre.

 

Sanyo y Paquito no descifran la debilidad de sus oponentes. Hace daño el de San Luis, cuando trata de liberarse de su confinamiento, cuando busca el medio para imponer su hechizo. Pero Bela, entonces, le descubre el paralelo para disuadirle de sus aventuras.

 

En el tercer juego, el marcador salta por los aires de nuevo. De nuevo, los errores no forzados, insólitos, imperdonables, entierran el saque de Paquito. El break (0-3) amplía la fractura. El electrónico anuncia que la final se acaba. Sobre la moqueta, Bela y Lima persisten en su apuesta mientras Paquito y Sanyo se enfrentan a sus sombras. La grada se enciende ante cualquier gesto. El público les confirma que está con ellos. Pero su padel, hoy, está lleno de claroscuros.

 

El tercer break consecutivo (0-5), en el quinto juego, es un lastre insoportable para las aspiraciones del sevillano y de su compañero que entregan en blanco el último juego y el set (0-6).

 

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Foto: WPT.

 

El descalabro mantiene apagado el show del carismático jugador de Mystica y sofocado cualquier arrebato de raza del de Head. Bela y Lima imponen su gobierno con absoluta autoridad. La consistencia, la voracidad de los favoritos desgasta a sus rivales hasta consumirles por dentro.

 

Paquito y Sanyo abandonan la australiana y modifican sus posiciones con saque propio. Con esta fórmula, que ya implementaron en Las Rozas, tratan de romper el granítico esquema de sus contrarios, de encontrarle rendijas al juego y reconectar al propio Sanyo al partido.

 

ASÍ FUE LA FINAL DE LAS ROZAS 2016

 

Pero no resulta sencillo con Belasteguin encendido. Su actuación en el primer set es prodigiosa. De categoría antológica si no fuera porque el de Pehuajó va camino de los tres lustros regalando exhibiciones de tal nivel. El esfuerzo de Lima, a su lado, es sobrecogedor. Su sacrificio para camuflar su dolencia y sostenerse en el duelo le define como jugador.

 

El segundo acto repite guión. Bela y Pablo Lima cazan su presa al resto. Sanyo y Paquito no cierran el saque del primero con un 40-0. Cinco puntos consecutivos para los números uno valen un doloroso break (0-1), el cuarto consecutivo.

 

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Foto: WPT.

 

El parcial de los favoritos se incrementa hasta el 8-0, un resultado abrumador que resume lo ocurrido pero no lo explica del todo.

 

A esas alturas, la pelea de Paquito y Sanyo es contra ellos mismos. La victoria queda algo lejos. Su objetivo primario es ser competitivos. Por eso, cuando consiguen inaugurar su casillero al amarrar el noveno juego del partido, el grito de Paquito, exagerado, resulta comprensible (2-1).

 

A partir de ahí, el duelo se aprieta. El sevillano y el argentino intercambian sus posiciones y prolongan los puntos. La disputa es intensa. Mandan los servicios aunque con apuros. En el séptimo, Sanyo y Paquito se ven obligados a levantar cuatro bolas de break en contra para mantener sus opciones (3-4). Y, justo a continuación, tienen la oportunidad de darle un vuelco a esta final masculina del World Padel Tour Gran Canaria Open 2016.

 

Tres sorprendentes errores de Bela, consecutivos, dan la opción a sus rivales de disputarle el saque. Hasta tres ocasiones de rotura tienen Paquito y Sanyo. La primera la desbarata Lima, valiente, al cruzarse en la red y pillar a Gutiérrez.

 

El desperdicio de las otras dos resulta inexcusable. Los dos errores garrafales llevan la rúbrica de Paquito. Dos envíos directos al cristal de fondo. Dos terroríficas equivocaciones que les impiden engancharse al vagón del partido. Ahí emerge la derrota. La primera de las dos. Paquito Navarro y Sanyo Gutiérrez sucumben en su duelo contra ellos mismos.

 

Fernando-Belasteguin-final-masculina-world-padel-tour-gran-canaria-open-2016

Foto: WPT.

 

La segunda derrota, la definitiva, llega en el décimo. Lima se anota su saque y finiquita la final (6-0 y 6-4). El sexto título para los números uno va más allá de un marcador. Es una nueva historia de superación, coraje y talento camuflada bajo un torrente de padel.

 

Paquito y Sanyo suman su tercera derrota ante los favoritos. Su trayecto ha sido sobresaliente durante el torneo pero su asignatura pendiente, sobreponerse a sus apagones, es un desafío apremiante.

 

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