Todo, ¿eh? Pase lo que pase, ¡todo! El recinto cerrado de Padelfly eleva el sonido de las palabras y aumentan su carácter épico para ponerlo a la altura de la intensísima pugna que sobre la moqueta azul de la pista número uno mantienen cuatro excepcionales jugadores.

 

Pase lo que pase, ¡todo! Le dice Sergio Beracierto a Pablo Herrera. Porque ese todo es valentía, firmeza, decisión, corazón, alma. Ese todo es el único camino posible. Sin alternativas. Sin posibilidad de elegir. No, hoy, ante dos adversarios feroces, intensos, bravos, como los granadinos Jesús Espejo y Javi Ruiz, los grandes dominadores del padel andaluz en la anterior temporada.

 

Esta es la final de 1ª del Torneo de Marzo de 2015 de Padelfly. Una contienda sin respiro ni pausa. Apretada desde el inicio. Un duelo que se juega firme desde el principio, casi siempre por abajo. No hay rendijas ni pausa. Con el techo bajo de este club indoor de la Axarquía, sin salida de pista y con el mazo listo. El globo es por tanto, en esta ocasión, un recurso excepcional. Y ello se traduce en un intercambio eléctrico. En un ritmo frenético que hace vibrar al público con el espectáculo.

 

Cuando el de La Capellanía anima a su compañero, le pide bravura, le reclama entereza, le señala el camino del coraje y el arrojo, han transcurrido ocho juegos ya del primer set (4-4). Es un enfrentamiento atrevido en el que Sergio y Pablo presionan por bajo a sus rivales que tratan de imponer su dictado desde la cinta.

 

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Pablo Herrera.

 

Los servicios fijan una igualada senda en la que cada pareja rebusca en los detalles para descabalgar a sus contrarios. Pero no hay grietas por las que fracturar el partido. Beracierto y Herrera se muestran arrebatadoramente sólidos. Aunque Pablo, confinado a la derecha y con su telescópico globo amordazado, debe esforzarse por mantener el trazo que su compañero le reclama.

 

Al otro lado, los granadinos tampoco ceden. Están al inicio de la pretemporada, y Peli y Javi buscan horas de pista, ritmo suficiente que les permita despegar su juego para el World Padel Tour como hicieron en 2014, una temporada sobresaliente para ellos. Ahora, tras imponerse en la clasificatoria granadina para la Copa Andalucía 2015, este torneo, esta final, les sirve en su propósito antes de disputar la fase final de esta competición regional.

 

La sensacional resistencia de sus rivales es un desafío para el pelirrojo de Black Crown y el recio jugador granadino, reciente fichaje de Ekys Padel, que tratan de descifrar el encuentro.

 

Con todo equilibrado, el tie break se vuelve necesario para resolver la primera manga. El eco de cada golpe, de cada grito descubre también la batalla del otro padel. El de las palabras, las miradas, el de los gestos, el de la mente. El duelo, ya sobre el alambre, está a punto de decantarse a un lado de la red.

 

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Jesús Espejo.

 

Son Beracierto y Herrera quienes rozan la machada. El de Bullpadel, intenso y espléndido desde el fondo, incomoda a sus rivales con un juego poderoso y continúo que les impide gobernar con acierto. A su lado, el de Lörd Padel aprieta en cuanto surge la ocasión. Un monumental revés a dos manos de Pablo, tras un sensacional trabajo de Sergio, resquebraja el saque de Espejo. La fórmula se repite de inmediato y Beracierto y Herrera desnivelan el tie break (2-4).

 

Pase lo que pase, ¡todo!  Aquellas palabras de Sergio adquieren ahora una vigencia incuestionable. A un palmo de anotarse la primera victoria parcial del encuentro, ese todo da sentido a lo conseguido y marca el rumbo para certificarlo.

 

Pero los granadinos eligen el mismo camino. Todo. Peli y Javi se abalanzan sobre la red, el único asidero para no despeñarse. Lo hacen al dictado de Espejo que, poco a poco, va descodificando el juego. El de Black Crown encuentra la rendija sobre la cabeza de Beracierto. Por ahí le busca, le mide, le empuja el de Granada para ganar la cinta.

 

Dos errores de Sergio disuelven la ventaja conseguida. Un globo que se marcha y un resto a la red entierran la diferencia (4-4). El duelo es ajustadísimo. Un pulso impredecible, un fabuloso equilibrio sostenido golpe a golpe hasta el undécimo punto del tie break. Ahí cede la igualdad. Ahí se vence el set. Emerge Peli Espejo para defenderlo todo, para levantar el muro, para provocar las dudas en sus rivales, exigidos siempre a dar un golpe más.

 

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Javi Ruiz.

 

Y entonces, cuando la bola se eleva, cuando sube sobre el espigado jugador astigitano, cuando reclama ese todo pactado, ese todo que reafirma el eco de las paredes del recinto indoor, ese pase lo que pase que despeja las dudas, Herrera olvida lo acordado. El amago de Pablo por arriba incumple lo establecido. Esa pelota busca peso, requiere hierro y no terciopelo. La vacilación es el alimento de Espejo que no duda, entra y se apropia del juego.

 

Los granadinos no desaprovechan la ocasión. Ese minibreak (5-7) les sirve para abrochar el primer acto (7-6).

 

Sergio Beracierto y Pablo Herrera no aprovechan su ocasión

 

El traspié, sin embargo, espolea a Beracierto y Herrera, convencidos del camino pese al desvío de última hora, decididos a recorrerlo, esta vez sin extravíos. Afila el juego Pablo mientras Beracierto lo teje con entereza y tacto.

 

Así, en el segundo juego, logran tres ocasiones de break, un hecho insólito en el encuentro, una situación inédita que, sin embargo, no gestionan bien. Un 0-40 que, golpe a golpe, aniquilan. Un genial remate de Espejo por tres metros, un resto de Herrera que no pasa y una monumental bajada paralela de Javi Ruiz que no volea Beracierto.

 

Los granadinos salvan la emboscaran de nuevo. Y en el quinto son ellos quienes golpean. Lo hacen al saque de Beracierto. Dos ocasiones. Un break que construye Espejo (3-2), a esas alturas, dueño del juego. A su lado, Javi Ruiz es un seguro. Potente, sólido, siempre fiable, intimidante por arriba. Otro jugador descomunal.

 

La rotura sitúa a Sergio y a Pablo al filo del abismo. Un 0-30 les concede espacio para la esperanza. Cinco errores casi consecutivos, cuatro de Sergio y uno de Pablo, lo acaban negando (4-2).

 

Espejo y Ruiz gestionan con oficio la ventaja, una brecha suficiente que les acaba alzando hasta el triunfo (6-4). Los de Granada se preparan así para lo que llega este fin de semana en Estepona: la Copa Andalucía 2015.

 

Allí estará también Sergio Beracierto (junto a Gabo Loredo) quien hoy, con Pablo Herrera, ha rozado la gesta.

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