Cuando la pelota tocó directamente el cristal  de fondo, el rumor del público acentuó las sensaciones sobre el partido. Apenas era el cuarto juego de la primera semifinal de los XV Internacionales de Pádel Ciudad de Marbella, pero esa volea de derecha fallada por Maxi Sánchez certificaba el primer break del encuentro para Pablo Lima y Juani Mieres, y ponía cuesta arriba el encuentro para la nueva pareja.

Hasta ahí, Jordi Muñoz y su nuevo compañero mantenían vivo el sueño que les había llevado, en su primera comparecencia como pareja, hasta la semifinal de un PPT. Sin embargo, el guión del partido lo tenía muy bien trazado la pareja argentino-brasileña que ya en el segundo juego tuvo una ocasión de romper el saque de Jordi. Un remate de Maxi que se trajo la bola a su campo (Lima llegó a la pelota pero tocó la red) evitó el primer golpe (1-1). Muñoz y Sánchez no conseguían presionar el servicio de sus rivales. Apenas pudieron sumar un tanto entre los dos primeros saques de Lima y Mieres.

En el cuarto juego llegó el break. Maxi falló tres bolas y entregó el servicio a sus rivales (3-1). Erró mucho el argentino en esa primera manga, en parte por su empeño en ajustar demasiado la bola en paralelo al revés de Lima.

Pablo Lima remata en la semifinal del PPT de Marbella.

Juani y Pablo, por el contrario, se mostraron muy sólidos al saque, y muy inteligentes al resto. Con globos muy altos a Jordi, empujaban a sus rivales hacia el fondo. Siempre igual. Uno, dos, y al tercer intercambio, la bola volaba hacia el cielo. Mieres y Lima se pegaban a la red y desde ahí gobernaban el encuentro. Trató Maxi de cruzarse en alguna ocasión para generar dudas en los contrarios, pero lo hizo con más errores que aciertos.

El segundo break, en el sexto (5-1), confirmó la efectividad del planteamiento de la pareja número dos y dio paso al cierre de una primera manga con una espectacular bajada de pared que Jordi no pudo levantar del suelo. Juego en blanco (6-1) y demostración de autoridad de Mieres y Lima.

La casta de Jordi y Maxi

El segundo set comenzó con el mismo patrón que el primero. Con servicio de Maxi Sánchez, Lima y Mieres gozaron de una pelota para romper. Pero el jugador canario, afincado en Málaga, se rebeló contra el dominio rival, encendió la magia y sacó su repertorio. En mitad de un intenso peloteo, con las pulsaciones a mil, 30-40 en el marcador, y el runrún del público in crescendo, Jordi acarició la bola para regalar una maravillosa dejada con efecto que sacó la pelota por la puerta pausadamente hasta llegar a los pies del público.

Jordi Muñoz, en la semifinal de Marbella.

El punto y la ovación de la grada espoleó a Muñoz y Sánchez que cerraron su servicio (0-1). “¡Vamos, aquí animal!”. El grito de Jordi se oyó con 40-30 y saque de su rival brasileño, un intento de tomar ventaja, de meterse en el encuentro, una advertencia de que la batalla no había concluido. La volea de derecha de Jordi, sin embargo, le traicionó cuando más la necesitaba. La pelota acabó en la red, y con ella, sus aspiraciones de presionar el saque adversario (1-1).

Sí lo hicieron, en cambio, Mieres y Lima con el servicio de Jordi en un juego horrible de Maxi. Primero, se precipitó y falló una víbora. Después, estrelló un remate directamente en la red. Muñoz pudo haber cerrado el juego pero también falló con la volea. Con 40-40, de nuevo Sánchez se equivocó. Primero con un remate que no sacó la bola de la pista y, en la misma jugada, con un globo corto que aprovecharon sus oponentes. Para terminar de entregar el juego, el argentino desperdició una pelota corta y dio opciones a sus rivales en un punto que Mieres firmó con un magnífico paralelo al drive de Jordi para lograr el break (2-1).

Con esa ventaja, y la consistencia de la pareja número dos al saque, el encuentro parecía decidido. Pero no se logran dos semifinales de un PPT en apenas mes y medio sin coraje y calidad. Jordi apretó, y con él su compañero. Ambos dieron un paso adelante en el saque de Mieres y presionaron desde la red. Trabajaron bien los puntos y no cometieron errores. Así dispusieron de un 0-40 para la esperanza. Maxi, suspendido en el aire, pegó a la pelota y, ahora sí, la sacó por tres enviándola directamente a la grada. Ovación del público, break devuelto y rugido del argentino al cielo (2-2).

Maxi Sánchez, frente a Juani Mieres, se eleva para rematar en la semifinal.

A partir de ahí, ambas parejas se mostraron sólidas con el servicio. Maxi pudo conservar el suyo (2-3) pese a una pelota de break en contra que desperdició Lima con un globo al cristal de fondo. También lo hizo el brasileño, aunque con muchos menos apuros (3-3).

Jordi y su compañero sudaban sangre para mantener sus saques. Lo conseguían pero eran incapaces de atacar los del rival. De esta forma, llegó el definitivo break. En esta ocasión fue Muñoz quien eligió mal sus opciones. Primero, se equivocó con un remate forzado desde el fondo de la pista que dejó la pelota para que Juani Mieres la sacara por cuatro metros. Y después, voleó directamente a la malla lateral. La fortuna terminó de entregar el juego en blanco a Lima y Mieres, con una pelota que tocó en la cinta primero, y después, tras un remate, en la malla superior de la pared de fondo que evitó la recuperación de Maxi y Jordi (5-4).

El empujón definitivo al partido llegó con el servicio de Lima en un juego en el que no dieron opciones a la sorpresa. 6-1 y 6-4 para un partido que mete de nuevo a Pablo Lima y Juani Mieres en la final del PPT de Marbella.

Jordi Muñoz y Maxi Sánchez, por su parte, y pese a la derrota, mostraron su potencial y anticiparon un panorama muy optimista de cara al futuro. El jugador canario acumula en mes y medio dos semifinales del circuito, ambas conseguidas en tierras andaluzas. Y la próxima semana… en Fuengirola (Málaga).

¡NO TE PIERDAS LO ÚLTIMO!
Suscríbete a Padelazo

Recibirás un único boletín a la semana con análisis, crónicas, reportajes… Una forma diferente de contar el pádel.

Invalid email address